EDAD ANTIGUA
Hinojosa existía ya en tiempos muy remotos. De hecho, todavía podemos ver en La Cabeza del Cid, restos evidentes de un potente poblado o castro celtíbero, probablemente cercano a la Edad de Hierro (siglo V a.C.). La importancia de sus muros y defensas que aún se conservan hacen suponer que aquella fortaleza debió albergar un fuerte ejército, y que su importancia estratégica en el sistema defensivo celtíbero sería relevante. Los celtíberos eran un pueblo guerrero, ganadero y agrícola y estaban divididos en pueblos bien definidos, asentándose en pequeños núcleos en forma de castros sobre cerros (como el de Hinojosa), independientes unos de otros, pero que se unían en caso de guerra. Los castros eran aldeas fortificadas con murallas de más de dos metros de altura, y con una única puerta de entrada. Estas aldeas solían tener una calle a lo largo de la cual se iban construyendo las casas, muy pequeñas (una sola habitación), generalmente adheridas en su zona posterior a la muralla.
 
En el Cerro de la Cantera también podemos encontrar otro castro celtíbero más antiguo, de la Edad de Bronce (más o menos siglos X a VI a.C.), pero no tan significativo como el anteriormente descrito: en su altura se han encontrado numerosas piezas de silex tallado y cerámicas hechas a mano con bordes decorados. También hay restos de las murallas, y se ven excavaciones semicirculares abiertas y talladas en las rocas de la ladera.
 
Además de este poblado, de camino a Galdones (otro caserío desaparecido -ver 'Plano Topográfico-), nos encontramos con un cementerio celtíbero. Los celtíberos vivían en lo más alto y "descansaban en paz" en lo más bajo. Hay que decir que a la hora de la muerte, los celtíberos practicaban la incineración de los cadáveres. Sus restos eran introducidos en una cerámica, y junto con otros objetos personales del difunto, se depositaban en la tierra, poniendo en ocasiones un lecho de losas, unas paredes de piedras hincadas y una piedra muy grande encima (generalmente para los individuos de mayor relevancia en la escala social); y en otras, las más frecuentes, se depositaba la urna en un agujero, y se cubría con tierra, poniendo como mucho una estela de señalización.
 
Poco más sabemos de los orígenes de nuestro Pueblo. De los fenicios, de los griegos y de los romanos... nada de nada, lo que hace suponer que no fue ocupada esta Tierra por los invasores, al considerarla muy fría y pobre. Lo cual no significa que estas tierras no tuvieran influencias suyas. Así, por ejemplo el nombre de nuestro Pueblo vecino, Concha, deriva del griego. O labros del latín, lo cual no implica que tal Pueblo coincidiera con la aldea "Lacobriga" romana. No existen razones fundadas para creerlo (y más quisieran nuestros vecinos tener descendientes lacios). Lo que sí está confirmado es que, por donde posteriormente se asentaría Hinojosa, pasaba una variante de la calzada romana con destino a Cesaraugusta (Zaragoza) que se dirigía a Munébrega y desde allí a Bilbilis (Calatayud).
 
Como curiosidad comentaremos que algunos historiadores situan en Hinojosa, la 'Mansión' o caserío romano de 'Sermonae', por el que, según el itinerario descrito por 'Antonino' (siglo III d.c.) pasaba la calzada romana que unía Cesaragusta (Zaragoza) con Libisiosa o Libososa (provincia de Albacete). Según el historiador Blázquez 'Sermonae' se podría encontrar a tres kilómetros de Hinojosa en dirección norte, donde hay restos romanos (¿?). Jose M. Abascal hila más fino y piensa que 'Sermonae' es Hinojosa.
 
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